La Dra. Marta Subires se incorpora al equipo de radiología mamaria de HC Marbella
El cerebro y el sistema nervioso están formados por estructuras pequeñas y complejas que requieren imágenes de gran precisión. La Resonancia Magnética 3 Teslas ofrece una señal de imagen más potente y de mayor calidad, aproximadamente el doble que la de un equipo de 1,5 Teslas.
Esa señal adicional puede utilizarse para obtener cortes más finos, aumentar la definición de las imágenes o reducir el tiempo de exploración, algo especialmente relevante cuando se estudian estructuras cerebrales de pocos milímetros.
En HC Marbella combinamos esta capacidad con sistemas de inteligencia artificial que ayudan a mejorar la nitidez de las imágenes y optimizar su adquisición. Además, cada estudio se adapta a los síntomas del paciente y a la zona que necesita investigarse.

La resonancia magnética neurológica es una prueba de imagen no invasiva que utiliza un campo magnético y ondas de radio para estudiar el cerebro y otras estructuras del sistema nervioso. Es una exploración generalmente indolora y no utiliza radiación ionizante.
Permite examinar con detalle:
Durante la prueba se obtienen múltiples imágenes en cortes muy finos y desde diferentes planos. El radiólogo analiza estas imágenes para identificar posibles alteraciones y relacionarlas con los síntomas, los antecedentes médicos y los resultados de estudios anteriores.

Una resonancia solicitada por pérdida de memoria no se realiza del mismo modo que un estudio por epilepsia, esclerosis múltiple, una alteración hormonal o el seguimiento de un tumor cerebral.
Cada situación puede requerir secuencias, planos y grosores de imagen diferentes. Por este motivo, antes de comenzar la prueba se valora:
El objetivo no es únicamente obtener imágenes del cerebro, sino responder a una pregunta clínica concreta.
La resonancia neurológica se adapta a los síntomas y a la enfermedad que se necesita investigar. Cada protocolo utiliza imágenes específicas para estudiar con mayor precisión una zona concreta del cerebro o del sistema nervioso.

Permite detectar infartos cerebrales recientes o antiguos, hemorragias, aneurismas, trombosis, cavernomas, malformaciones vasculares y estrechamientos de las arterias.
Se emplean imágenes especialmente sensibles a los cambios que aparecen cuando una zona del cerebro deja de recibir suficiente sangre.
Esta técnica, denominada difusión, puede mostrar una lesión isquémica desde sus primeras fases.
Cuando es necesario estudiar la circulación cerebral, la angiorresonancia permite visualizar las arterias y venas y, en algunos casos, puede realizarse sin administrar contraste.
Un dato relevante: en un estudio con pacientes evaluados durante las primeras horas de un ictus, la resonancia por difusión detectó signos tempranos de isquemia en el 93 % de los casos, frente al 73 % obtenido con el TAC convencional. La elección de la prueba en una urgencia dependerá siempre del estado del paciente y de la necesidad de iniciar el tratamiento rápidamente.
Consultar el estudio.
Ante síntomas compatibles con un ictus no se debe esperar a una resonancia programada: es necesario acudir inmediatamente a Urgencias.

Permite identificar lesiones compatibles con esclerosis múltiple en el cerebro y la médula espinal. También puede utilizarse ante sospecha de neuritis óptica, mielitis y otros procesos inflamatorios del sistema nervioso.
Se obtienen imágenes diseñadas para hacer más visibles las zonas donde se ha alterado la mielina, la capa que protege las fibras nerviosas.
En algunos casos se administra contraste para saber si una lesión presenta actividad inflamatoria reciente. En los controles se compara la resonancia con estudios anteriores para comprobar si han aparecido lesiones nuevas.
Beneficio para el paciente: cuando se realizan resonancias de control, es importante que las imágenes se obtengan siempre con técnicas similares. Esto permite comparar los estudios de forma fiable y saber si la enfermedad ha cambiado realmente o si las diferencias se deben solo a cómo se ha hecho la prueba. Este criterio está recogido en recomendaciones internacionales sobre el seguimiento de la esclerosis múltiple.

Puede identificar pequeñas alteraciones relacionadas con el origen de las crisis, como lesiones en el hipocampo, cambios en el desarrollo de la corteza cerebral, cicatrices, cavernomas o determinados tumores.
4
Se realizan imágenes tridimensionales y cortes muy finos orientados hacia la corteza cerebral, los lóbulos temporales y el hipocampo, una estructura donde se originan muchas crisis epilépticas.
Este protocolo específico permite revisar zonas que podrían no estudiarse con suficiente detalle en una resonancia cerebral convencional.
Un dato relevante: una revisión sistemática observó que, en pacientes con una resonancia previa de menor campo considerada normal, repetir el estudio con un equipo de 3 Teslas permitió identificar lesiones adicionales en aproximadamente el 18 % de los casos.
Consultar la publicación.

Permite valorar gliomas, meningiomas, metástasis y otras lesiones del cerebro y del sistema nervioso.
La resonancia obtiene imágenes antes y, cuando está indicado, después de administrar contraste. Esto permite conocer la localización y el tamaño de la lesión, delimitar sus bordes y estudiar su relación con las estructuras próximas.
En determinados casos se añaden imágenes que analizan cómo circula la sangre por la lesión o cómo se comporta el agua dentro de sus tejidos. Esta información complementaria puede ayudar a caracterizarla y a elegir la zona más adecuada para realizar una biopsia.
Beneficio para el paciente: la resonancia ayuda a planificar una intervención, una biopsia, la radioterapia u otros tratamientos. También permite comparar los controles para valorar si la lesión permanece estable, ha disminuido o ha aumentado. Los criterios internacionales RANO (Response Assessment in Neuro-Oncology) utilizan la resonancia como prueba principal para valorar la evolución de los gliomas. Consultar los criterios RANO .

Permite buscar causas como pequeños infartos, enfermedad de los vasos cerebrales, hidrocefalia, hematomas o tumores. También puede mostrar cambios en las zonas relacionadas con la memoria que orienten hacia determinadas enfermedades neurodegenerativas.
Se obtienen imágenes tridimensionales del cerebro para valorar estructuras relacionadas con la memoria, como los hipocampos. También se utilizan imágenes sensibles a pequeños sangrados y a lesiones vasculares.
Cuando existen estudios anteriores, su comparación permite comprobar si los cambios han progresado.
Beneficio para el paciente: la resonancia ayuda a descartar causas que pueden requerir un tratamiento específico y aporta información para orientar el diagnóstico. Sin embargo, una resonancia normal no descarta una enfermedad en sus fases iniciales y la presencia de atrofia no confirma por sí sola una demencia. El resultado debe interpretarse junto con la valoración neurológica y las pruebas de memoria.

Permite valorar pequeñas lesiones de la hipófisis, alteraciones de los nervios relacionados con la visión, la audición, el equilibrio y la sensibilidad facial, además de inflamaciones, tumores y otras enfermedades de la médula espinal.
Se utilizan protocolos centrados en la zona que presenta el problema. Las imágenes se obtienen mediante cortes muy finos para visualizar estructuras de pocos milímetros y su relación con los tejidos o vasos sanguíneos cercanos.
Dependiendo de la sospecha clínica, puede ser necesario administrar contraste para delimitar mejor una lesión.
Beneficio para el paciente: un estudio dirigido permite examinar estas estructuras con más detalle que una resonancia cerebral general y obtener información más precisa para orientar el tratamiento o el seguimiento.

Permanecerás tumbado boca arriba mientras la camilla entra suavemente en el equipo. Para estudiar el cerebro se coloca alrededor de la cabeza una bobina que no produce dolor ni presión.
Durante la prueba escucharás distintos sonidos, dispondrás de protección auditiva y podrás comunicarte con el técnico. Es importante permanecer quieto para obtener imágenes nítidas.
Duración: aproximadamente 30 minutos, aunque algunos estudios pueden prolongarse hasta una hora.

En la mayoría de los casos no se necesita una preparación especial. Al programar la cita, el equipo de Radiología te facilitará las indicaciones correspondientes a tu estudio.
Antes de la prueba es importante que nos informes si:
También deberás retirar relojes, joyas, audífonos, tarjetas, teléfono móvil y cualquier objeto metálico antes de acceder a la sala.
Muchos implantes son compatibles con la resonancia, pero debemos comprobarlo antes. Trae su documentación y, si es posible, tus estudios anteriores para poder compararlos.

El médico puede solicitar una resonancia neurológica ante situaciones como:
La calidad de la imagen es solo el primer paso. La resonancia debe interpretarse junto con los síntomas, la exploración y los antecedentes del paciente.
En HC Marbella, Diagnóstico por Imagen trabaja de forma coordinada con Neurología, Neurocirugía, Oncología, Radioterapia y otras especialidades.
Esta colaboración permite elegir el protocolo adecuado, relacionar los hallazgos con la clínica, comparar estudios previos y optimizar el seguimiento.
La imagen no es el diagnóstico completo. No todo hallazgo explica los síntomas, y algunas enfermedades no muestran cambios en fases iniciales. Por eso, el informe debe valorarse siempre con el especialista.
La tecnología permite obtener imágenes precisas, pero su verdadero valor está en interpretarlas junto con los síntomas, los antecedentes y la evolución del paciente.
La resonancia aporta información clave, pero siempre debe interpretarse junto con el especialista.
No exactamente. Los términos resonancia cerebral y craneal suelen utilizarse para referirse al estudio de la cabeza y el cerebro. La resonancia neurológica es más amplia y puede incluir protocolos específicos para la hipófisis, los vasos sanguíneos, los nervios craneales o la médula espinal. Por eso es importante conocer el motivo de la prueba.
Depende de la zona y del protocolo solicitado. Habitualmente dura entre 20 y 45 minutos, aunque puede prolongarse si se necesitan secuencias especiales o contraste. La inteligencia artificial permite acelerar algunas partes del estudio.
No siempre. Las indicaciones pueden variar según el protocolo y el uso de contraste. Sigue las instrucciones facilitadas al confirmar la cita y, salvo indicación contraria, toma tu medicación habitual con normalidad.
Sí, en muchos casos. Comunícalo al solicitar la cita para que el equipo pueda ayudarte a prepararte y hacer la prueba más llevadera. Cuando es necesario, el médico puede indicar medicación para reducir la ansiedad; en ese caso deberás acudir acompañado y no conducir después.
El movimiento puede hacer que las imágenes pierdan nitidez y que sea necesario repetir alguna secuencia. No tendrás que permanecer inmóvil durante toda la prueba de forma continua: el técnico te indicará cuándo se están obteniendo las imágenes y cuándo puedes relajarte.
Depende del dispositivo. Los brackets y muchos implantes dentales suelen ser compatibles, aunque pueden distorsionar las imágenes del cerebro o la cara. Los marcapasos, implantes cocleares, neuroestimuladores y otros dispositivos deben comprobarse antes de la prueba. Lleva su tarjeta o documentación siempre que sea posible.
El TAC utiliza rayos X y es una prueba muy rápida, por lo que resulta especialmente útil en determinadas urgencias. La resonancia no utiliza radiación ionizante y ofrece una mayor diferenciación de muchos tejidos cerebrales. El médico decidirá cuál es la prueba más adecuada en cada situación.
Sí. Si no has recibido medicación para relajarte, podrás comer, conducir y retomar tus actividades habituales inmediatamente. Si se ha utilizado sedación, deberás acudir acompañado y seguir las indicaciones del equipo.
No. La mayoría de las cefaleas primarias, como la migraña típica, no se deben a una lesión cerebral y no siempre requieren una prueba de imagen cuando la exploración neurológica es normal.
La resonancia gana relevancia cuando el dolor presenta signos de alarma: un cambio marcado de características, progresión, aparición después de los 50 años, síntomas neurológicos asociados, antecedentes de cáncer o inmunosupresión, fiebre, relación con cambios posturales o un inicio brusco e intenso («el peor dolor de mi vida»). La decisión se basa siempre en la historia clínica y la exploración.
De Castro, Francisco Javier
Especialista en Radiología y Medicina Interna en HC Marbella
Briones, Luis
Especialista en Radiología de HC Marbella
Bellinvia, Anna Alessandra
Especialista en Radiología de HC Marbella
Rebollo García, Natividad
Especialista en Radiología de HC Marbella
Subires Bootello, Marta.
Especialista en Radiología de HC Marbella
Rivera Sánchez, Ernesto
Especialista en Radiología de HC Marbella
Villar Luque, Luis
Especialista en Medicina Nuclear
García Baltar, José Antonio
Especialista en Radiofísica Hospitalaria y Protección radiológica
Cano Iglesias, Enrique
Especialista en Radiofísica Hospitalaria y Protección radiológica
Urbaneja Salas, Alberto
Especialista en Radiología Intervencionista
Rueda Galiano, Mª Isabel
Técnico Superior en Radiodiagnóstico
Tfno.: +34 952 908 628
+34 609 148 799
952908898 Oncología
951829947 Ginecología



